… Y mientras me encontraba contándole mi historia en espejo, en un intento de consolarla, me halle a mí mismo queriendo ser consolado, pero eso no podía ser, mi momento en el reflector había pasado, ya no quiero ser la estrella del drama, y tampoco quiero que ella lo sea... Pero me fui llorando, viendo a los peatones con sus ojos de curiosidad, el agua lo vuelve todo irresistible, incluyéndome.
Que poco original se nos vuelve la vida, que mala historia nos cuenta. El que yo hubiera encontrado al amor de mi vida, no querría decir que él también, ni que tendría porque conformarse conmigo, él también se merece encontrar a esa persona, al igual que ella, al igual que yo. Porque el amor no es unilateral.
El amor de mi vida. El amor de mi primera vida. Al fin y al cabo tengo nueve. Allá afuera está el amor de mi segunda vida, o de la tercera, o de la cuarta, no sé en cual voy, no sé cuántas consumió el fuego, lo que sí sé es que sigo llorando y necesito llegar a mi casa y escribirlo todo…
FINE
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