Tu día.
Marqué un día en el calendario
para ti,
Como si fueras madre, padre,
abuelos,
La revolución, la independencia,
el no fumar,
La lucha contra el cáncer, el
elefante negro,
La constitución, ¡LOTERIA!
Pero no, nunca fuiste nada de
eso,
Lo eras todo.
Todo y por eso había un día en el
calendario para ti,
Marcado por una flecha roja y una
nota que leía: “Nuestro día”
Sé que Tú ya tenías un día,
Elegido por un ser supremo que te
trajo en primavera,
Aunque Yo te quería en otoño.
La vida no se ha enterado,
Y por eso me recuerda tu día un
mes antes,
En mi día,
Me pide que compre mariposas en
cautiverio
Para liberarlas a la medianoche,
Cual confeti macabro.
Me invita a tomar la copa al
lugar favorito,
Reservar una mesa para tres y
ponerse a llorar.
Es la vida una gran vendedora
Y planeadora de eventos fantástica.
Ese día,
Que era muy tuyo y muy mío,
Quedará guardado en los libros de
texto de primaria,
Junto a la existencia del planeta Plutón
Y la presencia del dodo en la
tierra.
Enamórame
Enamórame de adentro hacia
afuera,
Háblame de funciones gástricas,
De métodos complejos de
innovación quirúrgica,
Hazme suspirar por el nervio
óptico
Que le da valor a tus ojos
claros,
Folículos pilosos, glándulas
sebáceas y tuberías funcionales,
Muéstrame el complicado mapa de
tus conexiones nerviosas,
Enreda mi voluntad con tus
arterias,
Haz me que rinda ante lo complejo
de tu sistema vascular,
Piérdeme en las curvas de tu
musculo trapecio
Y agobia mi alma con la caricia
de tu piel infinita.
Enamórame del punto final para
atrás,
Cuéntame de la vejez, de nuestra
casa,
De los festejos, de los
accidentes, de los errores,
De los deslices, de nuestros
hijos, de cómo nos conocimos,
De poco antes de la soledad, de
la tensión,
Del cansancio, de la nada antes
de ti…
FINE