viernes, 8 de marzo de 2013

Clasificación C

En estados unidos las pelis subidas de tono, con hartas chichis y harta sangre les ponen clasificación R, que quiere decir Restricted, como toda la filmografía de mi Quentin Tarantino amado; los pensamientos también deberían ser clasificados, nunca me gustó pensar que aquello que escribía era mera catarsis, porque lo hacía sonar muy trivial, equitativo a salir a caminar o ir de compras, y no que estas actividades me causen molestia, sólo que escribir era o es (últimamente tengo muchos pedos con este verbo y esta conjugación en específico) más que un hobbie, es parte de mi vida, una de los pocas que permanece cuando todo falla, en ello se vertía lo más profundo, lo más obscuro y en general lo más de todo, experiencias realzadas, alargadas e inmortalizadas, pero siempre contenidas, lo cual siempre vi como algo bueno, me he estado leyendo últimamente, soy el segundo Edgar que me gusta leer, después del todo poderoso tocayo Allan Poe, el cual en toda su infinita sabiduría vivió en un terrible sufrimiento, que nos llenó de hermosas historias, o no sé si hermosas sea el adjetivo correcto, pero si fue un genio, ¿Qué hubiera pasado si hubiera llevado a la realidad sus creaciones?
Es parte de lo que me pregunto hoy en día, es finito lo que puedes llenar en papel de sangre y muerte, pero la vida misma está llena de eso. Y en una realidad donde tu cuerpo se vuelve un jarrón de dolor, es fácil llegar a la pregunta ¿Cómo llevar todo eso a la realidad? como medio de escape, porque el jarrón no es frágil, al contrario, es de metal, de acero si gustan, y no permite escapar todo ese dolor embotellado, sólo lo agita y lo vuelve olas en un mar de tiburones. Y sin más mi mente se vuelve una película de clasificación prohibida, sin ganas de ser transformada en historia, de ser plasmada en papel virtual... El fuego del cigarro está llegando a mis dedos y el jarrón se vuelve de acero a porcelana, es la fragilidad de la combustión lo que logra escapar el ansia...

Cuidado lectores nuevos, Raveki está triste y escribiendo en tercera persona, léanse los post viejitos, así es más digerible todo lo demás, y a los lectores viejos: hola! creo que el blog se pondrá choncho...

Carla Morrison vete mucho a la chingada...



FINE

1 comentario:

  1. Llorar, escribir, pensar, meditar, orar, callar, hablar, rezar, nadar, dormir, comer, caminar. . .

    por nuestro amor

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