jueves, 17 de mayo de 2012

Not your kind of people

El dia de hoy fui a ver a mi amiga Maru y le dije energicamente que hoy iba a publicar en mi blog, se lo firme(literalmente) y ahora mismo SE LO CUMPLO...!! YO PARA PRESIDENTE, le he prometido a Maru la secretaria de cultura y a mi marido secretaria de eduación, apuntense y con gusto doy nombramientos a lo cabron, imprimire posters ala Barack Obama con mi rostro y todo sera excelente, ahora imaginenme como el wey del comercial de ingles diciendo: EEEEXITOOO!!

En mis manos por fin esta el nuevo disco de Garbage "NOT YOUR KIND OF PEOPLE" y lo escuche una y otra vez, desde hace como tres dias de que lo baje por supuesto y hoy con el disco en mis manos sonrio de felicidA. La Diosa me habla directamente con sus letras sensuales y obscuras y muevo mi cabeza cual rockstar con cada track, vaigan y compren este disco, si tuviera más dinero Yo mismo se los iba y compraba y los repartía en lugar de sombrillas con mi cara. DOBLE EEEXITOOO!!!

Ahora dejemosnos de tonterias, ante ustedes la penultima parte de mi cuento titulado ROMANTICA, disfrutenlo con una taza de cafe caliente y el track 11 del nuevo disco de Garbage. Por ultimo y como siempre los invito a NO hacer cosas malas con este cuento a menos que eso implique un gordo y jugoso cheque de por medio, por que ante nada soy una persona de integridad y ante todo soy un cerdo capitalista...


6. De besos y revelaciones inconclusas.

El jueves estaba por terminar. Hicimos el amor en mi recamara. En la sala. En el baño. La soledad habitual de mi casa se ausentó esa tarde. No necesitábamos de palabras, compartíamos y disfrutábamos del tiempo o al menos eso pensaba. Nuestra primera noche terminó siendo la última Rebeca. Nos despedimos prometiendo vernos en una cuantas horas, era absurdo decirnos hasta mañana pues los primeros rayos del viernes habían caído. Que fácil es pasar de comedia a tragedia. Por la forma en la que te aferraste a mi no creo que supieras que me ibas a abandonar. Pero de todas formas lo hiciste.



Me levanté de golpe. No reconocía la recamara. Al cruzar la puerta y sentado en una pequeña mesa de patio estaba Saúl, tenía un desorden de documentos y fotografías, las cuales observaba minuciosamente. Era la primera vez que lo veía con detenimiento, que con mi concentración absoluta estaba examinando a esa persona: usaba unos lentes de montura plateada, su cabello largo caía sobre sus ojos, se quito las gafas y paso su mano por su boca.

-          ¿Qué estoy haciendo aquí? – había desdén en mis palabras, pero detrás de todo agradecimiento en mi cara.

-          Te pusiste pedisimo y luego balbuceaste que ibas a quemar sus cosas o algo así, no quería ser responsable de un incendio así que te traje a mi departamento.

-          ¿Hicimos algo?

-          Na

-          Mi ropa ¿Dónde esta?

-          La traes puesta estupido.

-          ¡Ah! Si.

Sobre la mesa había otra imagen de Rebeca, saliendo de un supermercado, con lentes de sol pero sin duda era Ella.

-          ¿Por qué tienes fotos de esta mujer?- le pregunte como si me debiera la respuesta.

-          Y yo pensando que ibas a preguntarme sobre el beso de anoche – Sentí mi cara roja, de coraje, de vergüenza. No lo se. Pero Saúl me volteo a ver con curiosidad y añadió - ¿De donde conoces a esta mujer?

-          ¿Quién dice que la conozco? – respondí retándolo.

-          Yo sé que la conoces, tu cara la primera vez que viste su cara me lo confirma. Mi pregunta es: ¿de donde?

Decirle lo que sabía no restaba nada pero no lo quería compartir, nadie sabía de ti Rebeca, ni mi familia, ni mis amigos, aunque pensándolo bien, mi familia siempre estaba viajando y mis amigos son inexistentes. ¿Qué más da?

-          Conocida de la prepa- respondí, no le estaba dando mucho, pero sentía que le estaba narrando la historia de mi vida con esas palabras.

-          Viejo amor escolar con final trágico.

-          ¿Por qué lo dices?

-          Porque tu mirada se apagó, tus ojos perdieron su brillo, igual que anoche.

-          ¿Y por eso me besaste? Verme triste te prendió enfermo.

-          Tal vez Yo este enfermo pero no te dio miedo contagiarte

Ahora si estaba seguro del porqué de mis mejillas rojas. Saúl estaba sonriendo y la sangre me fluía a la cabeza de coraje, pero su expresión cambió.

-          Zarco, no te has dado cuenta que… - se acercó a mi y puso su mano en mi rostro, sus labios se separaron y el hilo negro se iba a revelar cuando sonó mi celular.

Salvado por la campana y en este caso la campana es la preocupación de mi Madre, al no recibir respuesta en mi departamento sus antenitas de vinil empezaron a vibrar.

-          Me tengo que ir – comente con enfado. No había notado que su mano seguía en mi mejilla, la retiro lentamente y con desilusión.

Me apresure a la puerta, no sin antes escucharlo decir:

-          Yo se donde vive y mañana voy a visitarla.

Me detuve en seco.

Estando frente a ti y con el corazón en la mano: ¿Qué te diría Rebeca?


FINE

1 comentario:

  1. AUUUCH!!!
    Que fuertes declaraciones.
    Insisto que ya quiero leerla completa, eso de poco a poco no se me da mucho. Me dejas con el Jesús en la boca... NO NO NO NO . . .

    TE A MOOOO!!!


    1+1=3

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